DESOBEDIENCIA GRATUITA
DESOBEDIENCIA GRATUITA
viernes, 8 de abril de 2011
No hay una función “verdaderamente” actual que no sea el mismo desuso del evento cultural. Se trabaja a partir de la producción, repetición, publicidad de objetos/sujetos de consumo. El elemento artístico que acompañaba de cerca los fenómenos sociales transformadores, lo hacía armonizando, compartiendo el paso, y no sucede de la misma manera en la actualidad; hay un manejo desmedido de la velocidad que puede desembocar en una inmovilidad neutralizante.
Es por esto que casi cualquier movimiento cultural en post de la superación del sistema hegemónico actual, termina finalmente por ser incorporado al mismo. Por esta razón, y acaudillando un termino utilizado dentro del montaje -del “audiovisual”- es que incorporo el concepto de CORTE como mecanismo de impacto para la reformulación de la cadencia en el mensaje o producto a desarrollar.
Con esto, se diluye la aplicación del fundido en la realización. Elemento últimamente en boga, que censura la visión documentada dentro de la realidad cinematográfica; nos entregan un producto difuminado / disuelto para suavizar nuestra recepción.
Pasolini decía que hay un: “… terror a ser devorados, es decir, la identificación con un arquetipo histórico-biológico de una situación espantosamente nueva. Pero el terror de ser comido, llevado hasta tal extremo, significa en realidad ni más ni menos que “deseo” de ser devorado. Cuando un joven o un anciano muy modernizado, acusándose a si propio y a los demás –hasta llegar a la desesperación y a la abulia-, dice que no hay nada que hacer, que el sistema, fatalmente, no puede dejar de “comer”, en realidad esta diciendo: quiero ser devorado, quiero desaparecer. …”. (6)
Alienación, al fin.
No importa qué es lo que nos hacen creer. Lo que seriamente nos interesa es el cómo trabajar aquello que subyace a toda instancia social / individual: como develar tras esa imagen lo que es escamoteado, esas otras imágenes, nuevas y transformadoras que necesitamos.
Posibilidad transformadora que es, también, inquietante. Aquí surge el valor de la desconfianza en la convivencia; un ejemplo a retratar con vehemencia como héroe postmoderno, es la vida y obra del ultimado rapero Tupac Shakur:
Con sus propias palabras: “… Fear is stronger than love, remember that, fear is stronger than love. All the love I gave, didn’t mean nothing when it came to fear. No question, I sign with Death Row …”. (7)
El miedo, surge también de los cambios constantes, producidos ya sea por los “avances” tecnológicos como por los modos incorporados para relacionarnos, vincularnos con los otros. Es la perturbación fundamentalmente psicológica, ya muy conocida: el miedo al cambio.
Es por esto que casi cualquier movimiento cultural en post de la superación del sistema hegemónico actual, termina finalmente por ser incorporado al mismo. Por esta razón, y acaudillando un termino utilizado dentro del montaje -del “audiovisual”- es que incorporo el concepto de CORTE como mecanismo de impacto para la reformulación de la cadencia en el mensaje o producto a desarrollar.
Con esto, se diluye la aplicación del fundido en la realización. Elemento últimamente en boga, que censura la visión documentada dentro de la realidad cinematográfica; nos entregan un producto difuminado / disuelto para suavizar nuestra recepción.
Pasolini decía que hay un: “… terror a ser devorados, es decir, la identificación con un arquetipo histórico-biológico de una situación espantosamente nueva. Pero el terror de ser comido, llevado hasta tal extremo, significa en realidad ni más ni menos que “deseo” de ser devorado. Cuando un joven o un anciano muy modernizado, acusándose a si propio y a los demás –hasta llegar a la desesperación y a la abulia-, dice que no hay nada que hacer, que el sistema, fatalmente, no puede dejar de “comer”, en realidad esta diciendo: quiero ser devorado, quiero desaparecer. …”. (6)
Alienación, al fin.
No importa qué es lo que nos hacen creer. Lo que seriamente nos interesa es el cómo trabajar aquello que subyace a toda instancia social / individual: como develar tras esa imagen lo que es escamoteado, esas otras imágenes, nuevas y transformadoras que necesitamos.
Posibilidad transformadora que es, también, inquietante. Aquí surge el valor de la desconfianza en la convivencia; un ejemplo a retratar con vehemencia como héroe postmoderno, es la vida y obra del ultimado rapero Tupac Shakur:
Con sus propias palabras: “… Fear is stronger than love, remember that, fear is stronger than love. All the love I gave, didn’t mean nothing when it came to fear. No question, I sign with Death Row …”. (7)
El miedo, surge también de los cambios constantes, producidos ya sea por los “avances” tecnológicos como por los modos incorporados para relacionarnos, vincularnos con los otros. Es la perturbación fundamentalmente psicológica, ya muy conocida: el miedo al cambio.
Hasta aquí, todo cuadra dentro de lo que entendemos como ecuación básica de comunicación, dentro de esta sociedad de objetos de comercio. Pero veamos como prosigue:
“… Para que la “obra” resultante de la creación simbólica se transforme en “producto cultural”, es necesario un reconocimiento colectivo o social. Es mediante este reconocimiento por parte de “los otros” que asume la categoría y calidad de ser un producto cultural y no meramente un producto creativo. …”. (11)
Entonces, la mayor problemática radica, a mí entender, ¿en donde comienza la búsqueda? Búsqueda esa, de honradez intelectual en uno mismo y, simultáneamente, acceder como trabajador de la cultura a una calidad de vida aceptable.
Quiero, para culminar, ofrecerles el prólogo de una de las obras de Nicolás Maquiavelo, que fuera escrito por Lucce Césare Fabbri.
Maquiavelo: “… Centró la historia en el choque entre la voluntad de poder y el deseo de libertad; y hoy nosotros palpamos en los hechos, después de tanto determinismo económico, el valor esencialmente político, en el sentido de la dominación, de la posesión de los medios de producción e intercambio. Reveló la antinomia entre gobierno y moral, afirmando que sólo pueden permitirse el lujo de obrar según su propia conciencia quienes no aspiren a imponerse sobre los demás. …”. (12)
Una apuesta fuerte al ejercicio de la libertad, como ineludible fundamento de la creación artística. Y la ultima palabra de Prometeo: “ resisto!”
“… Para que la “obra” resultante de la creación simbólica se transforme en “producto cultural”, es necesario un reconocimiento colectivo o social. Es mediante este reconocimiento por parte de “los otros” que asume la categoría y calidad de ser un producto cultural y no meramente un producto creativo. …”. (11)
Entonces, la mayor problemática radica, a mí entender, ¿en donde comienza la búsqueda? Búsqueda esa, de honradez intelectual en uno mismo y, simultáneamente, acceder como trabajador de la cultura a una calidad de vida aceptable.
Quiero, para culminar, ofrecerles el prólogo de una de las obras de Nicolás Maquiavelo, que fuera escrito por Lucce Césare Fabbri.
Maquiavelo: “… Centró la historia en el choque entre la voluntad de poder y el deseo de libertad; y hoy nosotros palpamos en los hechos, después de tanto determinismo económico, el valor esencialmente político, en el sentido de la dominación, de la posesión de los medios de producción e intercambio. Reveló la antinomia entre gobierno y moral, afirmando que sólo pueden permitirse el lujo de obrar según su propia conciencia quienes no aspiren a imponerse sobre los demás. …”. (12)
Una apuesta fuerte al ejercicio de la libertad, como ineludible fundamento de la creación artística. Y la ultima palabra de Prometeo: “ resisto!”
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